30 de diciembre de 2012

MICHAEL CONNELLY: LA CAJA NEGRA



En mayo de 1992 una fotoperiodista danesa es asesinada durante los graves disturbios raciales ocurridos en Los Angeles tras la absolución de los policías acusados de agredir a Rodney King. Harry Bosch y su compañero Jerry Edgar acuden a la escena del crimen, pero apenas tienen tiempo para averiguar nada porque son reclamados para investigar otros asesinatos que están teniendo lugar en la ciudad en esos momentos.
Veinte años después Bosch trabaja en la Unidad de Casos no Resueltos y se propone resolver un homicidio al que no pudo dedicar en su día más de una hora. La única prueba disponible, un casquillo de bala, conduce a una pistola Beretta usada en sus crímenes por una banda callejera y cuyo rastro se pierde en la guerra de Irak durante la operación Tormenta del Desierto.
En relación a The Drop (inédita todavía en lengua castellana) y otras novelas anteriores, pocas novedades encontramos en La caja negra. Harry Bosch, próximo a su jubilación, continúa fiel a sus individualistas métodos que le enfrentan a sus jefes y le suponen la apertura de un nuevo expediente por parte de asuntos internos.
En lo puramente personal, Bosch no parece muy entusiasmado en su relación amorosa con Hannah Stone mientras continúa sintiéndose culpable por no dedicar más tiempo a su hija Maddie, que insiste en su vocación policial. Y es que Michael Connelly ha declarado en alguna entrevista que la carrera de Harry Bosch se acerca a su fin y que en el futuro será su hija la que tome el relevo.
Michael Connelly ha obtenido con La caja negra el VI Premio RBA de Novela Negra. En conjunto se trata de una novela correcta aunque un tanto rutinaria que no consigue hacernos olvidar los inicios de Harry Bosch.
Para terminar, un apunte sobre la traducción de Antonio Padilla, infinitamente más natural y ágil que las del traductor que veníamos padeciendo habitualmente y que este blog había criticado en más de una ocasión.

Michael Connelly: La caja negra, RBA, Serie Negra, 2012.


Licencia Creative Commons

26 de diciembre de 2012

SUSANA HERNÁNDEZ: CONTRA LAS CUERDAS



La editorial ALREVÉS, que afirma en su página web haber arrancado con vocación de riesgo y con clara voluntad de independencia, es fiel a su propósito con la publicación de Contra las cuerdas (2012). Se trata de la segunda novela de Susana Hernández (Barcelona, 1969) protagonizada por las subinspectoras Rebeca Santana y Miriam Vázquez.
Quince meses después de lo narrado en Curvas peligrosas (2010), Rebeca y Miriam investigan una serie de violaciones y asesinatos ocurridos en Barcelona y la costa de Tarragona. Ambas policías, tras sus desencuentros iniciales, comparten complicidad y peripecias vitales. Miriam se hace amante de su masajista turco mientras a Rebeca se le siguen acumulando los problemas afectivos: después de un año mágico se ha separado de Malena, continúa intentando superar la traumática relación con su madre y, además, está siendo acosada por alguien surgido de su pasado. Lo que ignora Rebeca Santana es que el caso del Violador del cuchillo dejará de ser rutina profesional para acabar afectando a lo más íntimo de su vida personal.
En Curvas peligrosas Susana Hernández alternaba el protagonismo de sus dos personajes. En Contra las cuerdas la autora, consciente de su hallazgo, apuesta decididamente por Rebeca Santana, elegida por votación popular mejor personaje femenino del año en los Premios Leemisterio 2012.
En el violento, masculino y misógino universo de la novela negra no son infrecuentes las narradoras femeninas. Más rara es la existencia de policías lesbianas. En esta línea, la subinspectora Hanne Wilhelmse de la autora noruega Anne Holt es uno de los precedentes que conocíamos. El gran mérito de Susana Hernández no es solo presentarnos desde un punto de vista lésbico comprometido un personaje original en la diversidad, sino haber conseguido otorgarle una difícil naturalidad. Rebeca Santana es una figura literaria bien definida, construida con profundidad y amplitud de matices psicológicos que resulta tan creíble como entrañable y a la que auguramos un magnífico futuro. 



Licencia Creative Commons

23 de diciembre de 2012

SUSANA HERNÁNDEZ: CURVAS PELIGROSAS



En Curvas peligrosas (Odisea Editorial, 2010) Susana Hernández nos presenta a su pareja protagonista, las subinspectoras Rebeca Santana y Miriam Vázquez. 
La novela comienza en el momento en que los sueños de Rebeca se hacen realidad  y acude, atenazada por los nervios, a su primer día de trabajo como subinspectora de la brigada de homicidios. Sin tiempo apenas para ubicarse y conocer a Miriam Vázquez, su veterana y engreída compañera, tiene que enfrentarse a la investigación del asesinato de una joven con Síndrome de Down, un caso vinculado con la muerte anterior de otra joven discapacitada.
La dificultad de su trabajo se une a la complicada coyuntura personal de Rebeca (“Sabía que estaba perdiendo la cabeza, y el norte y el sur. La situación, como había decidido denominar su caos vital, se le estaba yendo de las manos”). Tras romper con su novia, se enamora de Malena, una atractiva abogada. Tiene que soportar las bromas de sus compañeros de comisaría cuando descubren que es lesbiana y, además, manejar la conflictiva relación con su madre, recluida en prisión y protagonista de La asesina del cumpleaños, un reality de televisión que divulga sus miserias familiares.
Muy diferente a Rebeca es Miriam Vázquez, La Marquesa, y, aunque no menos numerosos, mucho más convencionales sus problemas existenciales. A pesar de los inevitables desencuentros iniciales, ambas acaban encontrando una sintonía personal que les permitirá formar “un equipo de primera.”
Por encima de una trama policial correcta y sin grandes sorpresas, Susana Hernández acierta de pleno en la construcción de Rebeca Santana, un personaje fresco y original que se escapa a los tópicos del género negro.

Licencia Creative Commons

17 de noviembre de 2012

JIM THOMPSON: 1280 ALMAS


1280 almas (1964) y El asesino dentro de mí son consideradas como las mejores novelas de Jim Thompson (1906-1977), una de las cimas de la narrativa más negra. Ambas obras tienen mucho en común:  su autor sentía debilidad por los sheriffs corruptos y sin escrúpulos. Su padre fue uno de ellos, por lo que, al parecer, no tuvo que documentarse sobre el tema en ninguna hemeroteca.
Nick Corey es el sheriff de Potts County, un pueblo de mala muerte del sur de EEUU habitado por mil doscientas ochenta almas. “Hay que suponer que las almas están dentro de la gente, ¿no? / Bueno, claro. Es otra manera de decir mil doscientos ochenta habitantes.”
Nick sabe que no es muy listo, “¿quién quiere un sheriff listo?”, pero alcanza a comprender que su trabajo seguirá siendo un chollo mientras se limite a darle la espalda a los líos y a detener a algún don nadie de vez en cuando. También sabe que con tantas mujeres en su vida acabará metiéndose en problemas. En efecto, puntuales a la cita, los problemas llaman a la puerta cuando se aproxima las elecciones para la renovación del cargo. “Nick Corey, ¿cómo cojones te metes en unos jaleos tan increíbles?”
Jim Thompson, sin evitar el esperpento, nos presenta a un burdo personaje corrupto, soez, inútil, psicópata y sin principios morales. Una de las 1280 almas de un poblacho racista, violento, clasista, machista, mezquino e inculto.

Para acabar, tomo partido. El asesino dentro de mí es mucho mejor novela que 1280 almas.

Jim Thompson: 1280 almas, RBA, Serie Negra.

Licencia Creative Commons

4 de noviembre de 2012

ANDREA CAMILLERI: LA EDAD DE LA DUDA


Confieso mi devoción por las novelas protagonizadas por el comisario Salvo Montalbano. Las he leído con avidez desde la primera a la última. Ninguna me ha defraudado. Andrea Camilleri ha conseguido algo extraordinariamente difícil: dotar a su personaje de una humanidad matizada de contradicciones, dudas, grandezas y miserias con la que resulta bien fácil identificarse.
Además, su prosa, con difícil y admirable frescura, supera las coordenadas sicilianas para retratar la diversidad individual y social de nuestro mundo. En sus novelas hay mucha crítica, mucha parodia, mucho humor, mucha inteligencia… Y, por encima de todo ello, una mirada comprensiva con las debilidades humanas como origen de todos los conflictos posibles.
La edad de la duda (L´età del dubbio, 2008) es la última novela de Moltalbano traducida al español. Un cadáver es hallado en el mar por la tripulación de un barco de lujo. El comisario, que tiene ya cincuenta y ocho años, se enfrenta a un enrevesado caso de repercusiones internacionales y, sobre todo, a su propia crisis existencial. Durante décadas Montalbano ha sido fiel a Livia, su sempiterna novia, a pesar de haber compartido noches y lecho con Ingrid, ¡Virgen santa, qué mujer!, su escultural amiga sueca.
En los últimos años (Ardores de agosto y La pista de arena) esa férrea fidelidad ha sido puesta a prueba y quebrada por peligrosas y atractivas mujeres. Ahora quien le hace perder la cabeza y el pulso de la investigación es la bellísima teniente Laura Belladonna. “En el fondo, le daba vergüenza. No le parecía serio en un hombre de su edad. Pero no podía remediarlo.” Su otro yo, con el que acostumbra a dialogar, lo humilla recordándole que se trata de una estupidez consecuencia de la vejez. Montalbano, a quien comer un sándwich le parece un horror, encuentra consuelo en la trattoria de Enzo. Unos salmonetes, unos espagueti con sepia, buen vino, un paseo por el muelle para hacer la digestión… y la vida vuelve a sonreír.
Sabemos que la última aventura de Montalbano tiene nombre: Riccardino. Camilleri ya la ha escrito y entregado a su editor para que sea publicada tras su muerte. Que el futuro depare salud a Camilleri y a nosotros la oportunidad de leer muchas más novelas de Montalbano antes de su despedida.

Andrea Camilleri: La edad de la duda, Ediciones Salamandra, 2012.


Licencia Creative Commons

13 de octubre de 2012

MICHAEL CONNELLY: EL ÚLTIMO COYOTE



4ª novela de la serie Harry Bosch. Un terremoto ha asolado Los Angeles y la existencia del detective parece sufrir las consecuencias: Sylvia Moore lo ha abandonado y su casa en ruinas ha sido declarada inhabitable y debe ser demolida. Fuma y bebe en exceso y, además, es sancionado con una baja involuntaria tras haber golpeado a su teniente, por lo que debe seguir unas sesiones de análisis psiquiátrico para recuperar su placa.
La psiquiatra le recomienda que se mantenga ocupado. Él decide aprovechar su tiempo libre investigando el asesinato de su madre, ocurrido cuando él tenía 11 años. Reconoce que, consciente o inconscientemente, resolver ese crimen es la razón por la que trabaja investigando homicidios.
Harry Bosch se sumerge en los recuerdos más dolorosos de su infancia y consigue encontrar el sentido de su labor como detective.
El último coyote (The Last Coyote, 1995) ahora reeditada por Roca Editorial es, sin duda, una de las mejores novelas de Michael Connelly.

Michael Connelly: El último coyote, Roca Editorial, 2012.

Las claves negras:

  • Retorno al pasado.
  • Hombre en misión.
  • Protagonista adicto en lucha con sus demonios.


Licencia Creative Commons

1 de octubre de 2012

PHILIP KERR: PRAGA MORTAL




Según Philip Kerr, Heydrich fue el Hannibal Lecter de los nazis, la esencia del nazismo. Pues bien, en Praga mortal (Prague fatale, 2011) el autor hace que su detective Bernie Gunther se las tenga que volver a ver con tan siniestro criminal.
Aprovechando que Reinhard Heydrich era un gran aficionado a las novelas policíacas, Kerr somete a Bernie Gunther a la resolución de un enigma clásico, mayordomo incluido. En septiembre de 1941 el general nazi requiere la presencia del detective en su castillo de Panenske Brezany cerca de Praga. Allí, para celebrar su nombramiento como gobernador del protectorado de Moravia y Bohemia, reúne durante un fin de semana a una decena de oficiales y altos cargos del partido.
Uno de los adjuntos de Heydrich es asesinado en el interior de su habitación cerrada. Bernie Gunther se encarga de una investigación en la que sobran secretos, motivos para el homicidio y sanguinarios sospechosos. El detective resuelve el misterio cuando encuentra en la biblioteca un ejemplar muy manoseado de El asesinato de Rogelio Ackroyd, “una novela de tres al cuarto de aquella novelista inglesa” que tanto admiraba Heydrich. En cambio, Gunther no hallará en ningún libro la clave para comprender, demasiado tarde, que él mismo ha sido una simple marioneta en manos de los intereses de unos y otros.
Praga mortal es la octava novela de Philip Kerr protagonizada por Bernie Gunther, el detective cínico y ambiguo moralmente condenado a vivir tiempos interesantes. En conjunto, se trata de una novela  bien construida, ágilmente narrada y semejante en calidad a las primeras de la serie. Philip Kerr consigue salir airoso del difícil ejercicio que supone parodiar los conocidos enigmas clásicos de Agatha Christie. Las buenas cifras de ventas nos indican que, además, ha ganado nuevos lectores.

En Praga mortal Philip Kerr demuestra estar en plena forma.

Philip Kerr: Praga mortal, RBA, Serie Negra, 2012.

Todas las novelas de la serie Berlin Noir protagonizadas por Bernhard "Bernie" Gunther en Elemental, querido blog:

Violetas de Marzo (March Violets, 1989)
Pálido Criminal (The Pale Criminal, 1990)
Réquiem Alemán (A German Requiem, 1991)
Unos por otros (The one from the other, 2006)
Una llama misteriosa (A quiet flame, 2008)
Si los muertos no resucitan (If the Dead Rise Not, 2009)
Gris de campaña (Field Grey, 2010)




Licencia Creative Commons

23 de septiembre de 2012

RAYMOND CHANDLER: LA ALTA VENTANA



Hace 70 años Raymond Chandler escribió La alta ventana (The High Window, 1942). En su tercera aparición (tras El sueño eterno y Adiós, muñeca), Philip Marlowe es un personaje perfectamente definido camino de alcanzar la apoteosis en El largo adiós (1953).
En La alta ventana la señora Murdock, mientras ingiere copa tras copa de oporto, contrata a Marlowe para que encuentre una moneda desaparecida de gran valor. De paso, deberá conseguir el divorcio de su débil hijo, “un maldito idiota” casado con una atractiva cantante, la principal sospechosa del robo:  “ya sabe usted cómo es esa gente de los clubes nocturnos”.
Junto a la maestría narrativa de Chandler y el extraordinario acierto que supone la creación de un mítico personaje que concentra toda la atención del lector, uno de los mayores puntos de interés de La alta ventana reside, en mi opinión, en la consciencia del autor en que estaba abriendo un nuevo camino en la novela policíaca. Años después lo expuso en El simple arte de matar (1950), su ideario narrativo.
Recordemos, a propósito de esto, una parodia genial. Leslie Murdock, a la espera de un brillante colofón deductivo a la manera de Hercule Poirot, le dice a Philip Marlowe:
“Me da la sensación de que va usted a estar deslumbrante. Un implacable chorro de lógica e intuición y todas esas paparruchas. Como un detective de novela.”
A lo que Marlowe responde:
“Pues claro. Considerar las evidencias una a una, integrarlas todas en un patrón coherente, añadir algún que otro detalle que me saco de la manga por aquí y por allá, analizar los motivos y los personajes y presentarlos de un modo totalmente diferente de lo que todo el mundo, incluido yo mismo, pensaba que eran hasta este momento mágico… y por último lanzarme  en picado sobre el sospechoso menos prometedor… El cual, en ese momento, se pone pálido como un papel, echa espuma por la boca y se saca una pistola de la oreja derecha.”
De esta forma Chandler, siguiendo la estela de Dashiell Hammett, estaba dinamitando los cimientos de la novela de enigma criminal europea y dando prestigio literario a un género hasta entonces menor. Si recordamos que al otro lado del Atlántico, también en 1942, Agatha Christie publicó Los cinco cerditos, comprenderemos la auténtica importancia de la revolución emprendida por Raymond Chandler.

Raymond Chandler: Todo Marlowe, RBA, Serie Negra, 2009.

Licencia Creative Commons

12 de agosto de 2012

CORNELL WOOLRICH: LA NOVIA VESTÍA DE NEGRO


Cornell Woolrich (1903-1968), conocido también por sus seudónimos William Irish o George Hopley, es uno de los clásicos de la novela policiaca estadounidense.  Durante un tiempo trabajó como guionista para Hollywood. Algunas de sus obras fueron adaptadas al cine. La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock) y La novia vestía de negro (François Truffaut) son las más populares.
La novia vestía de negro (The Bride Wore Black, 1940) nos narra la venganza fríamente ejecutada por una atractiva viuda a lo largo de dos años. Si la viuda representa la desconfianza en la justicia y la metódica persecución de su objetivo criminal, los cuatro insensatos botarates que causaron indirectamente la muerte de su marido ejemplifican la insustancialidad. El lado reflexivo y racional corre a cargo del persistente inspector Wanger encargado del convencional golpe de efecto final.
Tras casi ocho décadas, en La novia vestía de negro pesan su encorsetada estructura y su rancia moralina. Me atrevo a decir que la película de Truffaut es infinitamente más sugerente y entretenida que la novela de Cornell Woolrich.

Cornell Woolrich: La novia vestía de negro, RBA, Serie Negra, junio de 2012.


Licencia Creative Commons

29 de julio de 2012

JAMES SALLIS: MARIPOSA DE NOCHE


James Sallis (Arkansas, 1944) es novelista, ensayista, musicólogo y profesor de literatura. Es el autor de Drive y de las novelas protagonizadas por el detective Lew Griffin. Mariposa de noche (Moth, 1993) es la segunda novela de esta serie.
En El tejedor leímos cómo el detective Lew Griffin superó su adicción al alcohol y llegó a ser novelista de éxito y profesor universitario.  Conocimos, también, a La Verne y a Vicky, las mujeres de su vida.
En Mariposa de noche La Verne ha muerto y su última pareja quiere contratar a Griffin para que busque a Alouette, la hija secreta (“nunca conocemos a nadie”) que La Verne tuvo con su primer marido, influyente doctor.
El “negrata Lew” acepta el encargo a pesar que quiere dejar atrás su pasado y de que está convencido de que es demasiado viejo para recuperar su antigua profesión. Tras recorrer las tierras donde nació el blues, y aunque el asunto se le va de las manos, localiza a Alouette y a la hija que acaba de tener y abandonar: un bebé prematuro a causa de la adicción a las drogas de su madre.
Mariposa de noche es una excelente novela narrada con indudable maestría. James Sallis supera con nota sus propios retos.  ¿Cómo, si no, se puede hacer creíble y humano a un violento y autodestruido detective negro de Nueva Orleans que llega a ser escritor y profesor universitario, que cita a Camus, Chejov o Dostoievski, y que reflexiona sobre la existencia, sobre el peso de la culpa que todos arrastramos, sobre la identidad humana y sobre la pérdida de las personas queridas?

Magnífico James Sallis.A por la siguiente: El avispón negro (RBA, Serie Negra).

JAMES SALLIS: Mariposa de noche, RBA, Serie Negra, mayo de 2012

Licencia Creative Commons

20 de julio de 2012

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: LOS TERRORISTAS


Los terroristas (Terroristerna, 1975) es la décima y última novela escrita por Maj Sjöwall (1935) y Per Wahlöö (1926-1975).
Uno de los puntos de interés de la lectura de las novelas protagonizadas por el inspector Martin Beck es comprobar cómo progresivamente van ganando peso las tesis críticas de sus autores. Si en las primeras novelas de la serie el enigma policial tiene prioridad sobre la denuncia social, poco a poco la situación se va invirtiendo.
En Los terroristas, la trama, muy esquemática, se subordina a la virulenta crítica que Maj Sjöwall y Per Wahlöö realizan del Estado del bienestar sueco.
La justicia es ridiculizada mediante el esperpéntico juicio a una joven atracadora de un banco. Mientras tanto, la operación policial montada para proteger a un senador estadounidense que visita Suecia acaba en el más absoluto desastre con la muerte del jefe de gobierno de la nación. Qué esperar de una policía estatal  que aparece “como una colección de matones corrompidos e ignorantes, o como un rebaño de bobos uniformados con una dirección estúpida y desconsiderada.” ¿Y la policía secreta? La SAPO es retratada “bajo el signo de la ridiculez y de la payasada.” Y, para completar el puzzle, un gobierno socialdemócrata que “había llegado a no ser ni socialista ni democrático.”
En conjunto, las diez novelas de Maj Sjöwall y Per Wahlöö constituyen una referencia imprescindible para entender la evolución de la novela policiaca europea de las últimas décadas.


Licencia Creative Commons

12 de julio de 2012

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: MUERTE DE UN POLICÍA


Maj Sjöwall (1935) y Per Wahlöö (1926-1975) escribieron entre 1965 y 1975 diez novelas que revolucionaron el panorama de la literatura policiaca nórdica. Muerte de un policía (Polismördaren, 1974) es la novena novela protagonizada por Martin Beck.
En esta ocasión Martin Beck y Lennart Kollberg se desplazan a un pueblo del sur de Suecia para investigar la desaparición de una mujer divorciada de treinta y ocho años. Allí, casualmente, los dos policías se reencuentran con los protagonistas de sus primeros casos (Roseanna y El hombre que se esfumó).
Coincidiendo con el descubrimiento del cadáver de la desaparecida se activan todas las alarmas en el Cuerpo de Policía cuando dos agentes son acribillados a balazos, y un tercero herido, por unos jóvenes ladrones. Beck y  Kollberg encontrarán el nexo entre los dos sucesos.
En lo personal, Martin Beck, tras su separación, consolida su relación sentimental con Rhea Nielsen (a quien conoció en La habitación cerrada), una mujer que “había cambiado su vida y le había dado más satisfacciones que veinte años de matrimonio.”
La crítica de los autores a la organización policial (habitual en toda su obra) se concreta en esta novela en la dimisión de Lennart Kollberg, argumentada de esta forma: “Al cabo de veintisiete años de servicio, me siento tan avergonzado de mi profesión, que mi conciencia ya no me permite que siga practicándola.” A pesar de su retirada, volveremos a encontrar al personaje en Los terroristas, la despedida de la serie.

Licencia Creative Commons

10 de julio de 2012

GEORGE PELECANOS: EL JARDINERO NOCTURNO


En El jardinero nocturno (The Night Gardener, 2006) George Pelecanos retoma sus temas favoritos: las calles del Distrito Columbia, la familia, los conflictos multirraciales, las ilusiones, los sueños rotos, la implacable vida que hay que vivir con la mayor honestidad posible…
En 1985 dos jóvenes agentes de uniforme y un detective de Homicidios coinciden durante el hallazgo en un jardín del cuerpo de un adolescente negro residente en un barrio pobre. Se trata de la tercera víctima del conocido como Asesino Palíndromo (según los periodistas) o Jardinero Nocturno (según el departamento de policía). 
Veinte años después las vidas de los tres policías han seguido caminos muy diferentes. Gus Ramone es sargento detective de Homicidios. Dan "Doc" Holiday dejó el cuerpo cuando fue sometido a una investigación interna. Por último, T. C. Cook está retirado (aunque no existen los policías retirados, según él) tras un accidente cardiovascualar.
A pesar de ello, cuando varios adolescentes negros cuyos nombres son palíndromos son asesinados los tres deciden trabajar juntos para investigar al principal sospechoso de los crímenes.
George Pelecanos narra sin interferir en sus personajes, sin hacer juicios morales, reflejando la realidad como aquel espejo a lo largo del camino que propuso como canon Stendhal.
Espléndida novela.

George Pelecanos: El jardinero nocturno, Ediciones B, 2009.



Licencia Creative Commons

24 de junio de 2012

GEORGE PELECANOS: SIN RETORNO


George P. Pelecanos (Washington, D.C., 1957), novelista, periodista, productor y guionista de televisión (The Wire), es uno de los más importantes autores estadounidenses de novela negra.
El protagonista de Sin retorno (The Turnaround, 2008) es Alex Pappas , un joven soñador que, además de estudiar, ayuda en el restaurante de su padre. Una noche de verano de 1972 sale con dos amigos. Beben cerveza y fuman unos canutos. Envalentonados deciden entran en actitud provocadora en Heathrow Heights, un barrio negro de Washington, D.C. Tres jóvenes del barrio se enfrentan con ellos. Alex resulta herido gravemente en un ojo. Uno de sus amigos muere.
En 2007 Alex es el propietario del restaurante heredado de su padre. Uno de sus hijos ha muerto en la guerra de Iraq. El otro, está preparado para continuar el negocio familiar. Apenas conserva como recuerdo de aquella lejana tarde de verano la lesión en el ojo. De forma caprichosa la vida decide volver a reunir a los protagonistas del “incidente” de 1972. 35 años más tarde ha llegado el momento de cerrar definitivamente lo sucedido.
Con narración precisa y minuciosa Georges Pelecanos nos adentra en el territorio habitual de sus novelas. El Distrito Columbia y su conflictivo mosaico multirracial (principalmente la mayoría negra empobrecida y los descendientes de griegos emigrados, como el propio autor), la violencia en todos sus registros, la delincuencia, el dólar como combustible de todos los sueños, la familia como única tabla de salvación... Todo ello generosamente sazonado con los iconos de la cultura pop norteamericana: la música, las emisoras de radio, la televisión, los automóviles, el deporte…
En conjunto, una excelente novela de un magnífico escritor.

George Pelecanos: Sin retorno, Ediciones B, 2010.



Licencia Creative Commons

17 de junio de 2012

JIM THOMPSON: EL ASESINO DENTRO DE MÍ



Hace unos meses la adaptación cinematográfica de Michael Winterbottom, recibida con división de opiniones y algún premio a la peor actriz, nos devolvió a la memoria una de las novelas clásicas de James Myers Thompson (1906-1977): El asesino dentro de mí (The Killer Inside Me, 1952).
El título, muy explicativo, nos da la clave de la novela. El protagonista nos adentra en primera persona en su psicología asesina.
Lou Ford, sheriff adjunto de Central City, Texas, es considerado una gran persona. En realidad es un personaje perturbado que, cuando recibe la orden de expulsar a una prostituta de la ciudad, encuentra la ocasión de ejecutar un plan de venganza demorado durante años.
Lo más destacable de El asesino dentro de mí es el viaje interior por los tortuosos laberintos de la mente patológica del protagonista. El lector queda sobrecogido con la frialdad y el distanciamiento con que Lou Ford narra sus crímenes.
Los analistas de la obra de Thompson destacan la insistente presencia de elementos  autobiográficos en su literatura. En El asesino dentro de mí hay evidentes referencias a la compleja y obsesiva relación del autor con su padre.
Una cita memorable: “Antes del anochecer es cuando hay más luz.” En sentido metafórico, claro está.

Jim Thompson: El asesino dentro de mí, RBA, Serie Negra, 2010.


Licencia Creative Commons

12 de junio de 2012

JAMES SALLIS: EL TEJEDOR


James Sallis (Arkansas, 1944) es novelista, ensayista, musicólogo y profesor de literatura. Es el autor de Drive y de la serie de novelas del detective Lew Griffin. La primera novela de esta serie es El tejedor (Long-Legged Fly, 2001)
Desde el título hay mucha literatura en esta novela. El tejedor (variedad de insecto que camina sobre el agua) es el título de un poema de William Butler Yeats. Además, abundan las referencias a una buena antología de autores: Queneau, Auden, François Villon, Tolstoi, Twain, Faulkner, Chejov, Gide… Y, por supuesto, están presentes los clásicos de la novela negra norteamericana que tan bien conoce el autor.
¿Y el protagonista? Lewis Griffin es un detective loco, bestia, con tendencias autodestructivas… que acaba siendo un escritor de novela policíaca de éxito y profesor universitario y que  narra en primera persona cuatro de sus investigaciones. Cada una de ellas en una década diferente (desde 1964 hasta 1990) aunque con algo en común: siempre busca mujeres desaparecidas que acaban sufriendo abusos.
Esta línea temporal permite visualizar la evolución de un personaje no siempre ejemplar que acaba hundido en un pozo muy oscuro (cura de desintoxicación, hogar de acogida) del que consigue salir cuando “la luz se enciende de nuevo en su vida.”
A pesar de ese destello de esperanza, El tejedor no es una narración optimista. Domina una visión amarga de la existencia en la que triunfan el mal, la oscuridad, la incomunicación y la fragilidad de los afectos.
Notable novela. Generosas dosis de literatura y de blues en el fragante fondo multicultural de Nueva Orleans.

James Sallis: El tejedor, RBA, Serie Negra, 2010.

Licencia Creative Commons

5 de junio de 2012

JAMES SALLIS: DRIVE


James Sallis (Arkansas, 1944) es novelista, ensayista, musicólogo y profesor de literatura. Es el autor de Drive y de la serie de novelas del detective Lew Griffin. Drive ha alcanzado popularidad al ser adaptada al cine en 2011 por Nicolas Winding Refn (Premio a la Mejor Dirección en el Festival de Cannes).
El protagonista es el anónimo Driver. Un ser solitario, desarraigado, que cambia cada pocos meses de domicilio, sin apenas amistades ni posesiones (todo lo que tiene de valor cabe en una bolsa). En su infancia ayudaba en el negocio familiar a su padre: era ladrón. Más tarde vio cómo su madre le cortó el cuello a su padre durante una cena. Él siguió comiéndose el sándwich de paté con mermelada de menta. “Las dotes culinarias de su madre no daban para más.” Después vivió en acogida con una familia. Hasta que un día les robó el coche y desapareció.
Driver se siente un desconocido en su cuerpo, no tiene especiales aptitudes, pero hay algo que sí sabe hacer: conducir. “El muy cabrón” conduce como nadie. Y así se gana la vida. En Hollywood es conductor especialista en películas de acción. Es el mejor. Además, conduce por encargo en atracos a bancos. En esto también es el mejor.
El atraco a un banco de Phoenix resulta un fracaso. Alguien ha engañado a la banda. Driver lleva a cabo una venganza fría y sistemática, aunque es consciente de que alguien tarde o temprano irá a por él. En las últimas líneas de la novela leemos que, en efecto, años después encontrará la muerte “a las tres de la madrugada, una madrugada fresca y transparente, en un bar de Tijuana.”
Para  más detalles tendremos que esperar a Driven (publicada en abril de 2012), la continuación de esta excelente novela.  En ella Driver es Paul West. Ha cambiado de vida. Incluso tiene novia, pero el pasado permanece al acecho.
Drive es una novela que bebe de las esencias del género negro. Magnífica. James Sallis ya es uno de los favoritos de Elemental, querido blog .

 JAMES SALLIS: Drive, RBA, Serie Negra, 2012.


Licencia Creative Commons