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20 de julio de 2012

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: LOS TERRORISTAS


Los terroristas (Terroristerna, 1975) es la décima y última novela escrita por Maj Sjöwall (1935) y Per Wahlöö (1926-1975).
Uno de los puntos de interés de la lectura de las novelas protagonizadas por el inspector Martin Beck es comprobar cómo progresivamente van ganando peso las tesis críticas de sus autores. Si en las primeras novelas de la serie el enigma policial tiene prioridad sobre la denuncia social, poco a poco la situación se va invirtiendo.
En Los terroristas, la trama, muy esquemática, se subordina a la virulenta crítica que Maj Sjöwall y Per Wahlöö realizan del Estado del bienestar sueco.
La justicia es ridiculizada mediante el esperpéntico juicio a una joven atracadora de un banco. Mientras tanto, la operación policial montada para proteger a un senador estadounidense que visita Suecia acaba en el más absoluto desastre con la muerte del jefe de gobierno de la nación. Qué esperar de una policía estatal  que aparece “como una colección de matones corrompidos e ignorantes, o como un rebaño de bobos uniformados con una dirección estúpida y desconsiderada.” ¿Y la policía secreta? La SAPO es retratada “bajo el signo de la ridiculez y de la payasada.” Y, para completar el puzzle, un gobierno socialdemócrata que “había llegado a no ser ni socialista ni democrático.”
En conjunto, las diez novelas de Maj Sjöwall y Per Wahlöö constituyen una referencia imprescindible para entender la evolución de la novela policiaca europea de las últimas décadas.


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12 de julio de 2012

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: MUERTE DE UN POLICÍA


Maj Sjöwall (1935) y Per Wahlöö (1926-1975) escribieron entre 1965 y 1975 diez novelas que revolucionaron el panorama de la literatura policiaca nórdica. Muerte de un policía (Polismördaren, 1974) es la novena novela protagonizada por Martin Beck.
En esta ocasión Martin Beck y Lennart Kollberg se desplazan a un pueblo del sur de Suecia para investigar la desaparición de una mujer divorciada de treinta y ocho años. Allí, casualmente, los dos policías se reencuentran con los protagonistas de sus primeros casos (Roseanna y El hombre que se esfumó).
Coincidiendo con el descubrimiento del cadáver de la desaparecida se activan todas las alarmas en el Cuerpo de Policía cuando dos agentes son acribillados a balazos, y un tercero herido, por unos jóvenes ladrones. Beck y  Kollberg encontrarán el nexo entre los dos sucesos.
En lo personal, Martin Beck, tras su separación, consolida su relación sentimental con Rhea Nielsen (a quien conoció en La habitación cerrada), una mujer que “había cambiado su vida y le había dado más satisfacciones que veinte años de matrimonio.”
La crítica de los autores a la organización policial (habitual en toda su obra) se concreta en esta novela en la dimisión de Lennart Kollberg, argumentada de esta forma: “Al cabo de veintisiete años de servicio, me siento tan avergonzado de mi profesión, que mi conciencia ya no me permite que siga practicándola.” A pesar de su retirada, volveremos a encontrar al personaje en Los terroristas, la despedida de la serie.

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20 de mayo de 2012

ED McBAIN: ODIO


Antes de cometer un crimen, uno de los personajes de Asesinato en el Savoy lee una novela: Odio de Ed McBain. Maj Sjöwall y Per Wahlöö hacen de esta forma un homenaje explícito a uno de sus referentes literarios.
Ed McBain es el seudónimo de Evan Hunter (nacido Salvatore Albert Lombino, 1926-2005), prolífico narrador y guionista (Los pájaros, 1963, su guion más importante).
Odio (Cop Hater, 1965) es la primera novela de su influyente serie Distrito 87, perteneciente al subgénero police procedural, caracterizado por reflejar el trabajo colectivo policial y que tan imitado ha sido en series de televisión. Hill Street Blues, quizá la más conocida.
En Isola (nombre ficticio de Nueva York) los escasos dieciséis detectives asignados a la Comisaría 87 tienen que hacerse cargo de los delitos cometidos en un multicultural barrio de 90.000 personas. Con un estilo realista y minucioso Ed McBain nos describe el procedimiento policial y la vida personal y profesional de algunos de estos detectives. Incluso llegamos a conocer su sueldo: “un detective de tercera ganaba 5.230 dólares al año”.
A las once cuarenta y uno de una calurosa noche de julio uno de los detectives de la comisaría es asesinado por la espalda. No hay explicación ni móvil para el crimen. Solo un dato: las balas fueron disparadas por una pistola de calibre 45. En la sala de detectives los compañeros del fallecido se conjuran para encontrar al asesino. “No podemos dejar que maten a un policía, porque un policía es un símbolo de la ley y el orden. Si nos olvidamos de ese símbolo, las calles se llenan de animales. Y ya tenemos suficientes animales en nuestras calles.”
Noches después otros dos detectives son asesinados de la misma forma. El asesino parece odiar, sin más, a los policías. Steve Carella, un detective que lee Ulises de Joyce, teme ser la siguiente víctima, aunque presiente que detrás de los crímenes puede esconderse una simple cuestión personal y no un ajuste de cuentas con el cuerpo de policía.
Interesante a pesar de cierto tono propagandístico. Conviene siempre revisar los clásicos.

Ed McBain: Odio, RBA, Serie Negra, 2012.

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19 de mayo de 2012

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: LA HABITACIÓN CERRADA


La habitación cerrada (Det slutna rummet, 1972) es una novela excelente. Sin duda una de las mejores escritas por Maj Sjöwall (1935) y Per Wahlöö (1926-1975).  
Martin Beck, tras recuperarse durante quince meses de un disparo en un pulmón (El abominable hombre de Säffle), se reincorpora al trabajo. Mientras sus compañeros forman parte de una operación especial contra atracos a bancos, él retoma un caso que está a punto de cerrarse: una persona muerta de un disparo en el pecho encontrada en una habitación cerrada a cal y canto. Beck pronto descubre que desde el principio el caso ha sido llevado con negligencia y que se ha dado por supuesto que se trata de un suicidio, pero ¿dónde está entonces la pistola?
La habitación cerrada cuenta con no pocos puntos de interés que se inician con un interesante prólogo de Michael Connelly ("los libros de la serie de Martin Beck son una de las colecciones policiacas más auténticas, profundas y apasionantes jamás escritas."). Hay en la novela un notable juego literario que se inicia en el título y que recrea uno de los temas clásicos del enigma policial: la habitación cerrada. Este juego intertextual alcanza la genialidad con la parodia de los enterradores del acto V de Hamlet convertidos en los conductores de la furgoneta en la que se trasladan los cadáveres de los suicidas.
Destaca también en la obra un tono humorístico que alcanza tanto a los "patéticos" atracadores como al inepto grupo policial que los busca y que desemboca en una cómica y desastrosa intervención. Para Sjöwall y Wahlöö los auténticos delincuentes son aquellos que la policía no persigue. Los que "se dedican a explotar a los individuos… Sacan beneficio de todo. Envenenan la naturaleza y a la población. Degradan y derriban barrios enteros para luego construir en su lugar otros peores. Y nunca les pillan."
Por último, como siempre apunto en relación a la serie Martin Beck, sorprende su actualidad. La habitación cerrada parece escrita en nuestros días. Un ejemplo: "La tasa de desempleo era cada vez mayor… incluso los universitarios y los profesionales altamente cualificados no tenían trabajo o debían pelearse por empleos mal remunerados y muy por debajo de sus capacidades."
Absolutamente recomendable.
MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: La habitación cerrada, RBA, Serie Negra, 2012.
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10 de abril de 2012

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: ASESINATO EN EL SAVOY

Maj Sjöwall (1935) y Per Wahlöö (1926-1975) escribieron entre 1965 y 1975 diez novelas protagonizadas por el comisario Martin Beck que revolucionaron el panorama de la literatura policiaca nórdica. Asesinato en el Savoy (Polis, Polis, potatismos, 1970) es la sexta de la serie.
Un hombre entra en el restaurante del Hotel Savoy de Malmö y dispara con tranquilidad a la cabeza de Viktor Palmgren, uno de los empresarios más influyentes de Suecia, “el chupasangres que se enriquecía a costa de la miseria de los demás.” Entre otros negocios ilegales, se dedicaba a la venta de armas a países africanos. Cualquiera de sus múltiples enemigos pudo ser el asesino. Por otro lado, el móvil pasional podría estar presente. La joven y atractiva esposa de Palmgren le era infiel.
Martin Beck se hace cargo del caso, pero, como no se descarta tampoco el crimen político, el Departamento de Seguridad del Estado (SÄPO) conduce una investigación paralela. Para los autores, la SÄPO, “como la gente la llamaba, era una institución de lo más particular, despreciada por muchos, pero célebre sobre todo por sus ridículos procedimientos y por su descomunal incompetencia.”
Beck, que ha mejorado su calidad de vida desde que se ha separado de su mujer, no se siente nada bien consigo mismo cuando encarcela a quien, en efecto, es el autor del crimen pero también una víctima más de la injusticia social.
En Asesinato en el Savoy Maj Sjöwall y Per Wahlöö reflejan lúcidamente el engañoso esplendor de la sociedad sueca de finales de los 60 y principios de los 70: “Brotaba por doquier toda clase de delitos en aquel hervidero desordenado que habían dado en llamar la sociedad de bienestar.”


6 de abril de 2012

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: EL COCHE DE BOMBEROS QUE DESAPARECIÓ


El matrimonio sueco formado por Maj Sjöwall (1935) y Per Wahlöö (1926-1975) escribió entre 1965 y 1975 diez novelas protagonizadas por el comisario Martin Beck que revolucionaron el panorama de la literatura policiaca nórdica. El coche de bomberos que desapareció (Brandbilen som försvann, 1969) es la quinta de la serie.
Estocolmo, 7 de marzo de 1968. Un insignificante ladrón de coches se suicida en su cama. Junto a él se encuentran escritas dos palabras: Martin Beck, el nombre del inspector jefe de la Brigada de Homicidios. Simultáneamente un edificio es consumido por las llamas. Por error, los bomberos tardan en llegar. Mientras, el inspector Gunvald Larsson rescata del incendio a varias personas. Hay varios muertos, uno de ellos es otro suicida.
Los dos suicidas pertenecían a una banda de poca monta que se dedicaba a robar coches y a venderlos en Polonia. Semanas después aparece asesinado dentro de un coche arrojado al mar en el puerto de  Malmö el tercer miembro de la banda.
La policía de Estocolmo solo cuenta con interrogantes, nunca se ha enfrentado a un caso con tantos “peros”, y tantos “si” y “quizás”, o “probablemente”, aunque parece claro que la banda planeaba un negocio de mayor importancia que los superó.
Como en otras de sus novelas, Maj Sjöwall y Per Wahlöö nos presentan un argumento lineal y sencillo al servicio de la denuncia social. Tras la deslumbrante fachada del progreso y del bienestar suecos, se ocultan el crimen, la delincuencia, la prostitución, el tráfico de drogas, la contaminación, la ineptitud y la violencia policial, la incompetencia de los servicios públicos…
En un guiño explícito, los autores nos muestran sus referencias literarias. Durante un relajado fin de semana en el que se ha quedado solo en casa, Martin Beck disfruta leyendo La dama del lago de Raymond Chandler. Sin duda, buena elección.

27 de junio de 2011

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: EL ABOMINABLE HOMBRE DE SÄFFLE

Uno de los atractivos añadidos de las ediciones de RBA de las novelas de Maj Sjöwall y Per Wahlöö se encuentra en los prólogos escritos por conocidos autores del género. En el caso de El abominable hombre de Säffle (Den vedervärdige mannen från Säffle, 1971) la introducción corre a cargo de Jens Lapidus. El también autor sueco reconoce que tras su primitivo desprecio de la literatura negra ("no suficientemente sofisticada") cayó rendido ante la magia ("que aún resulta actual") de las novelas protagonizadas por el inspector Martin Beck en las que reconoce la calidad de su crítica social.

En El abominable hombre de Säffle un veterano policía es asesinado salvajemente mientras se encontraba hospitalizado. Ante ello, Martin Beck presiente un peligro inminente. En cuanto investiga con su equipo averigua que la víctima era conocida en el ejército como "El abominable hombre de Säffle" por sus métodos brutales. Una brutalidad que siguió ejerciendo durante su carrera como policía: "cometió todo tipo de abusos con centenares de personas, en un montón de formás diferentes." La venganza es el móvil evidente y muchos los sospechosos de haberla ejecutado.

En relación a otras novelas de la serie, El abominable hombre de Säffle sorprende por una  mayor carga de acción resuelta en un dramático tiroteo final en el que Beck ve peligrar su vida.
40 años después de su publicación, la denuncia social de Maj Sjöwall y Per Wahlöö continúa vigente. Podemos leer, por ejemplo: "esta es una ciudad de locos en un país enfermo" como si tuviésemos en las manos una novela de Jens Lapidus.

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: El abominable hombre de Säffle, RBA, Serie Negra, 2011.

6 de junio de 2010

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: EL HOMBRE DEL BALCÓN


El matrimonio sueco formado por Maj Sjöwall (1935) y Per Wahlöö (1926-1975) escribió entre 1965 y 1975 diez novelas protagonizadas por el comisario Martin Beck. El hombre del balcón (Mannen på balkongen, 1967) es la tercera de ellas.

En esta ocasión, los autores se basaron en un hecho real: en el verano de 1963 en los parques de Estocolmo unas niñas sufrieron abusos sexuales y fueron asesinadas. Y ante tal abominable crimen, ¿qué actitud adoptan los narradores? Como en otras novelas de la serie, Maj Sjöwall y Per Wahlöö narran los hechos concretos con aséptica objetividad en su propósito de extraer una conclusión sociológica, que es su principal propósito.

En la novela, tras los asesinatos, pasan los días sin que la policía obtenga resultados. Los medios de comunicación comienzan su campaña de agitación y la investigación se convierte en una "macabra contrarreloj con la muerte." Las redadas indiscriminadas remueven los fangos más profundos y ponen en evidencia un aumento imparable del crimen, ante el que la sociedad está obligada a "ofrecer algún tipo de respuesta adecuada, que no puede basarse en la autocomplacencia ni en el incremento de los efectivos policiales."

Mientras tanto, Martin Beck duerme poco y mal, sufre pesadillas, dolor de estómago y discute agriamente con su mujer. Por si fuera poco, se ve obligado a aguantar al nuevo y antipático subinspector Gunvald Larsson, un personaje que irá ganando protagonismo en las siguientes entregas.  A pesar de todo, confía en un golpe de intuición o de suerte para capturar al asesino.

Como otras novelas de la serie editada por RBA El hombre del balcón cuenta con un interesante prólogo. En esta ocasión a cargo del noruego Jo Nesbø, que, tras reconocer su deuda literaria con ellos, sitúa a Maj Sjöwall y a Per Wahlöö a la altura de Chandler, Hammet y Simenon entre los creadores del género negro tal y como hoy lo entendemos.

Las raíces del género negro nórdico actual.

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: El hombre del balcón, RBA, Serie Negra, 2008.

24 de abril de 2010

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: EL HOMBRE QUE SE ESFUMÓ


El hombre que se esfumó (Mannen som Gick upp i rok, 1966) es la segunda novela de Maj Sjöwall (1935) y Per Wahlöö (1926-1975) protagonizada por Martin Beck.

Meses después de resolver el caso de la joven encontrada muerta en un canal (Roseanne), cuando está a punto de disfrutar de sus vacaciones veraniegas, el inspector Beck se ve obligado a viajar a Budapest para investigar la misteriosa desaparición de Alf Matsson, un periodista sueco.

En la capital de Hungría Beck se siente extraño, solo y sin ideas. No obtiene ningún resultado y su misión le parece absurda. Al seguir una pista que le llega de sus compañeros suecos, está a punto de ser asesinado por dos jóvenes. La intervención de la policía húngara le salva la vida y permite averiguar que el periodista sueco desaparecido pertenecía a una red de narcotraficantes. Tras cinco días en Budapest, Beck vuelve a Estocolmo donde se encuentra la clave del enigma.

La edición de RBA de El hombre que se esfumó se abre con una introducción de Val McDermid. La novelista escocesa refiere su admiración por el matrimonio de escritores suecos y cómo en un viaje a Estados Unidos en 1979 compró los diez libros en formato paperback de Martin Beck, al que define como "un hombre incansable, de mediana edad, con problemas de estómago, cuyo matrimonio se va desintegrando lentamente.." y que es también "un idealista obligado por su oficio a afrontar el abismo entre lo que realmente existe y lo que debería existir en un mundo ideal."

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: El hombre que se esfumó, RBA, Serie Negra, 2007.

13 de febrero de 2010

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: ROSEANNA


Roseanna (1965) es la primera novela del matrimonio sueco formado por Maj Sjöwall (1935) y Per Wahlöö (1926-1975).

El argumento es lineal y sencillo: el cadáver de una joven es encontrado en el lago Vattern. Tres meses después es el único dato que conoce el inspector Martin Beck que, junto con sus colegas Kollberg y Melander, se ha hecho cargo del caso. La ayuda de la Interpol hace avanzar la investigación. La joven asesinada, Roseanna McGraw, era natural de un pueblo de Nebraska y se encontraba realizando una excursión en barco a través de los canales suecos.

En esta primera novela conjunta Sjöwall/ Wahlöö todavía no muestran de forma definida uno de sus rasgos característicos: la crítica social del estado del bienestar sueco. El mayor interés reside en la presentación del protagonista. Martin Beck es subinspector primero de la Policía Criminal. Es delgado, no especialmente alto y anda un poco encorvado. A sus 38 años lleva casi media vida en la policía. Está casado y tiene un hija y una hija. Su matrimonio se encuentra anclado en la rutina. Habitual fumador de cigarrillos Florida (“los más peligrosos que existen”), suele padecer resfriados. Su mujer le reprocha su mala alimentación y su poca dedicación a la familia. Según se recuerda a sí mismo posee las tres principales virtudes de un policía: “Eres tozudo y lógico. Y muy sereno.”

La edición de RBA incluye un interesante prólogo de Henning Mankell, que reconoce que con diecisiete años leyó Roseanna en cuanto fue publicada. Alaba la sencillez y claridad de la novela, su convicente estructura y su lenguaje vivo y lleno de energía. Concluye afirmando que “la historia sigue siendo actual. Está llena de vida, mantiene la tensión y su desarrollo narrativo está hábilmente planteado. Sin duda es un clásico moderno.”

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: Roseanna, RBA, Serie Negra, 2009.

19 de enero de 2010

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: EL POLICÍA QUE RÍE


El matrimonio sueco formado por Maj Sjöwall (1935) y Per Wahlöö (1926-1975) escribió entre 1965 y 1975 diez novelas protagonizadas por el comisario Martin Beck. En los años 70 Noguer, y en los 80 Bruguera publicaron algunas de estas obras en España. Tras el éxito de Mankell y Larsson, RBA está editando la serie completa. El policía que ríe (Den skrattande polisen, 1968), premio Edgar del año 1971 concedido por la asociación Mystery Writers of America a la mejor novela, constituye la cuarta entrega de Sjöwall/Wahlöö.

Una lluviosa noche son tiroteados el conductor de un autobús público de Estocolmo y siete pasajeros. Una de las víctimas es Ake Stenström, un joven policía del equipo de Martin Beck. La investigación se estanca hasta que se consigue relacionar la matanza con un antiguo caso sin resolver: el asesinato de una prostituta portuguesa que el subinspector fallecido estaba revisando en solitario.

El policía que ríe destaca por su ágil narración, sus fluidos diálogos, y, sobre todo, por estar impregnada de grandes dosis de ironía. El protagonista, Martin Beck, antecedente de Kurt Wallander, es un personaje de perfil bajo, alejado de los grandes héroes de la novela negra. "Cauteloso, retraído, flemático y, en general, poco literario", según enumera el escritor Jonathan Franzen en el prólogo a la novela.

Sin duda la seña de identidad de la literatura de Sjöwall/Wahlöö es la crítica social. Maj Sjöwall en una reciente entrevista, recogida en este blog en una entrada anterior, afirma que sus novelas “eran más políticas que policíales”, ya que criticaban aquello que no les gustaba. Y aquello que no les gustaba era, ni más ni menos, el empobrecido y discutible estado de bienestar burgués sueco de los años 70, paradójicamanente envidiado en el resto de Europa.
En esta novela constituyen objeto de crítica la situación marginada de los emigrantes, la actuación represiva de la policía, el consumo de drogas y, sobre todo, el consumismo desaforado de la sociedad capitalista llevado a su máximo apogeo en las fiestas navideñas:
“La orgía publicitaria había comenzado ya y la histeria consumista se extendía rauda e inexorable como la peste negra por las calles comerciales engalanadas. La epidemia resultaba irresistible... envenenando y sometiendo todo a su paso. Venía a ser una especie de tocomocho legal.” (p. 140)

MAJ SJÖWALL Y PER WAHLÖÖ: El policía que ríe, RBA, Serie Negra, 2009.

7 de enero de 2010

ENTREVISTA CON MAJ SJÖWALL


El Cultural.es publica una interesante entrevista con Maj Sjöwall (1935) titulada Maj Sjöwall, reina madre de la novela negra sueca. La autora, que junto con su marido Per Wahlöö, escribió entre 1965 y 1975 diez novelas protagonizadas por el inspector Martin Beck reconoce el parecido entre su personaje y Kurt Wallander:

"Son muy parecidos. Martín Beck es un hombre que ha superado los 50 años, tiene barriga, padece del estomago y se lleva fatal con su mujer. Tiene una mente muy analítica y es respetado por sus compañeros. Wallander es de la misma edad, tiene diabetes, bebe demasiado y se ha separado de su mujer. Ambos carecen de ideas políticas, pero observan con inquietud la evolución de la sociedad sueca. Son muy críticos con sus jefes y la estructura policial. Están desencantados."